16 de mayo de 2014

Diez juegos para modernitos

¿Quién ha dicho que los videojuegos son para los niños? La mayoría de los que estáis leyendo ahora esta entrada habéis criado no sólo entre parques de albero, columpios de hierro o latas usadas como balones de fútbol, pero también habéis crecido con aquellos videojuegos en 16 bits. Y poco a poco nos hemos ido haciendo adultos pero sin olvidar aquellos maravillosos años. Hoy en día, el videojuego no sólo es para infantiles o para frikis, también lo es para culturetas y modernitos (y modernitas).



Ya sea para videoconsolas, para ordenadores o como app para los smartphones y tabletas, hoy en día hay multitud de videojuegos que por su aspecto, finalidad y/o ambientación son auténticas ilustraciones y obras de arte interactivas y entretenidas. Algunas son las siguientes.


Apotheon (2014). Se trata de un juego que nos lleva directamente, no sólo a la mitología griega, sino a la cerámica pintada helénica. A grandes rasgos, el juego trata de que  Hera, la reina del Olimpo, ha derrocado a su esposo Zeus, y tomado su trono. Hera, odia a los mortales y quiere acabar con ellos. Un héroe intentará salvar a la humanidad. 



Cuphead (2014). Muy simpático y original este juego que se sirve de la estética de aquellos dibujos animados de los años 30. Es realmente un juego de combates, en la que una taza con cuerpo (o un cuerpo con cabeza de taza, de ahí el nombre) se enfrenta a personajes como el Capitán Silver o a una especie de demonio.





Gorogoa (2014) Si lo tuyo son los rompecabezas, este juego te gustará. Tienes que reorganizar las piezas de la escena hasta conseguir completarla, con la particularidad de que cada pieza te lleva a otro mundo. Y todo con unas bellas ilustraciones.








PID (2012) Este juego nos trae la historia de un  niño del futuro que se queda dormido en el autobús de la escuela de vuelta a casa. Cuando parece que despierta está en una extraña parada y él deberá hacer su camino a lo largo de un mundo fantasioso y enfrentándose a robots y otros seres. La estética, de auténtico libro ilustrado. La música, genial.




Papers Please (2013). Un juego que crea conciencia. Bajo una estética de juego de los 80, el juego te convierte en un inspector de aduanas del ficticio estado comunista de Arstotzka. Por delante tuya pasarán personajes cada uno con una historia personal. Pero tu decides quién entra en el país y quién no. 





RIOT (2014). Otro juego hecho para tiempos de crisis y revueltas. Ante una sociedad injusta tu decides quién eres, la masa social que se manifiesta llegando a extremos violentos o los antidisturbios que ordenados por los políticos intentan disolver la manifestación a toda costa. 



Monument Valley (2014). En un mundo abstracto y absurdo, son muchos los caminos imposibles que puedes recorrer. Simplemente por la estética tan ilusionista, de dibujos que recrean castillos o torres llenas de fantasía y color, merece la pena jugar a este rompecabezas.



Hotline Miami (2012). Si Quentin Tarantino hiciese un juego, probablemente sería este. Tu eres un asesino a sueldo, cruel, sangriento y que escondes tu identidad tapándote la cabeza con una máscara en forma de cabeza de animal (búho, caballo, gallina...) Con una estética muy retro, de juego ochentero, es adictivo. Podríamos calificarlo incluso de juego hipster.



Journey (2012). Un juego no solo indie, sino filosófico. Tu objetivo es llegar a la cima de una montaña. Tu punto de partida, un lugar perdido de un inmenso desierto. Tendrás que recorrer y volar sobre cientos de dunas y sobre ruinas de una misteriosa civilización. Tu sólo, tú y tu circunstancia. O no, porque al ser un juego en línea puedes encontrarte en la inmensidad del desierto con otros jugadores con los que colaborar (si quieres).



Pavillion (2014). El juego se desarrolla en un mundo desconocido, tanto para el jugador como para el personaje. Un lugar surrealista y misterioso en el que el personaje se tendrá que enfrentar a la fantasía. Y decimos el personaje porque el jugador no sólo lo controla sino que controla también el escenario haciendo que el personaje reaccione como quiere el jugador. Lo mejor, los gráficos, son dibujos pintados a mano y animados posteriormente. Auténticas ilustraciones animadas.



Si te consideras cultureta, hipster o indie, si escuchas la música en vinilo, si eres asiduo a exposiciones de street art, si vas a festivales de cine europeo, si tu casa está llena de ilustraciones enmarcadas...  seguro que tienes un videojuego para tu super smartphone con el que divertirte sin dejar de ser un auténtico modernazo/a.


Dani Antón Autor de esta entrada: Dani Antón . Gestor cultural, documentalista histórico y bloguero. Twitter: @DaniAnton // Linkedin