4 de enero de 2016

La iglesia del skate por Okuda San Miguel

Vas dando un paseo por un pueblo... pongamos que de Asturias. Ves una iglesia, de estilo neogótico. Tu acompañante te dice "no es una iglesia, es un skatepark". ¿Te lo crees? Pues hazlo.

Interior de iglesia skatepark con grafitti de Okuda San Miguel



iglesia de LlaneraEn 1912 se construyó en la localidad asturiana de Llanera (Asturias) una iglesia que iba a dar servicio espiritual a los trabajadores de la fábrica de explosivos Santa Bárbara. Formaba parte de un complejo al servicio de los trabajadores, similar a las decenas de pueblos mineros que se construyeron por España. El objetivo era que los trabajadores viviesen junto a su trabajo. Tras la Guerra Civil la empresa cerró y las instalaciones se abandonaron. Incluida la iglesia.



80 años después (más o menos) un grupo de amigos la vieron y se preguntaron ¿Por qué no? Formaron un colectivo llamado Church Brigade. Montaron una rampa y se lanzaron con sus monopatines. Era el inicio de un ambicioso proyecto que iba a poner en valor un patrimonio arquitectónico abandonado.



Al principio simplemente iban a patinar, hacían campeonatos, escuchaban música o hacían barbacoas. Pero en 2014 hubo un antes y después. Okuda San Miguel escucha hablar de un "templo" muy particular del skate. Para quien no lo sepa, Okuda es un grafitero santanderino y referente mundial del arte urbano.

Obra de Okuda San Miguel en iglesia skatepark

Él y Church Brigade deciden impulsar un proyecto llamado Kaos Temple que iba a transformar la iglesia de Santa Bárbara. La idea, convertirlo en un referente de la cultura urbana. Las paredes iban a albergar frescos del siglo XXI gracias al spray y la imaginación de Okuda, auténticas vidrieras de pintura. En la nave central rampas. Y todo el conjunto crearía el skatepark indoor más espectacular de Europa (como mínimo).



Obra de Okuda San Miguel en iglesia skatepark Para financiar la transformación crearon una plataforma de crowfounding llamada Verkami. Cada uno ponía lo que podía, no sólo económicamente, sino también con esfuerzo y sudor. Tras siete jornadas de duro trabajo Okuda finalizó su espectacular obra, la iglesia del skate ya era una realidad. Al octavo descansó.



Al acto de apertura, a principios de diciembre de 2015, asistieron el colectivo Church Brigade, Okuda San Miguel, aficionados al deporte urbano del monopatín y representantes de galerías de arte contemporáneo. El encargado de inaugurar las rampas, uno de los mejores skaters nacionales, Danny León (actualmente en el Top Ten mundial).

graffiti de Okuda San Miguel en iglesia skatepark



graffiti de Okuda San Miguel en iglesia skatepark

Hoy en día en Llanera hay una iglesia dónde ya no se rinde culto a Santa Bárbara sino a la tabla y sus cuatro ruedas. La Iglesia Skate es la mejor muestra de cómo conservar el patrimonio sin prejuicios pero con respeto. Mejor así que en ruinas. La Iglesia Skate es hoy un templo de la cultura, el arte y el deporte urbano.




graffiti de Okuda San Miguel en iglesia skatepark


Dani Antón Autor de esta entrada: Dani Antón . Gestor cultural, documentalista histórico y bloguero. Twitter: @DaniAnton // Linkedin