Los ilustradores cada vez son más imaginativos y arriesgan en sus creaciones. Ya no basta con un papel plano, la creatividad también les permite crear escenas ilustradas en el que la perspectiva es fundamental gracias al viejo arte del diorama. Mar Cerdá es un buen ejemplo de ello.
Esta ilustradora crea en su estudio de Barcelona grandes historias, en pequeño formato y con una gran profundidad. Sus herramientas son la acuarela, el papel y unas tijeras. El resultado, unos dioramas que no puedes dejar de mirar.
Cada detalle cuenta, por minúsculo que sea: una taza, una maceta, una carta... Todas sus obras tiene un cuidadoso tratamiento del espacio, creando una escenografía que convierta a cada diorama en un pequeño cuento. Descubre más de Mar Cerdá en su web.
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